.............Aúlla a la Luna, no te arrepentirás..............

The bard's song will remain

Myself, three personalities on my own

Two Clouds Considered to be so cool and calm. His role is the trickster, imparting lessons through his pranks, pranks that can be far from pleasant. Just as important is his ability to act as a voice of dissent or devil's advocate with far less fear of punishment. In a society as traditional and conservative, a free-thinking individual with the right to speak his or her mind is absolutely important, whether to encourage change or to reaffirm the current position through the challenges he provides. His duty is to provide a contrasting view, and also to help their friends find their quarry, or to elude their pursuers. He may also use humor to lighten the mood or break up arguments, often acting as an "omega" to turn hostilities toward themself.
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diumenge, 13 de novembre del 2011

Mañana, desdicha

Llegaron tarde las palabras.

Pensamientos sencillos en sencilla sincronía.

Tañeron la cuerda  que sabían debían tañer.

Y ahora regreso a un mundo claro
donde demasiada luz ciega mis ojos,
donde mi piel se abrasa
y mis ojos se exprimen.

Regresaré al pozo
donde fango y musgo
me acompañan.

La humedad esquiva hará acto de presencia,
como ahora, cuando no sea esperada.

Dedicarte mis palabras es natural y sencillo
pues borrosa imagen en mi imaginación es lo que me inspira



Leer la tuya a lo lejos y distante...


...atormenta mi mente.


D.r.D

divendres, 4 de novembre del 2011

I need to Know

Arraigo sentimientos y pensamientos por igual
a una marchita noche que se desvanece
en el contoneo de las horas lentas.

Transportado constantemente por suaves palabras
que me elevan a la desesperación
y me hunden en la esperanza.

Tímidas palabras brotan temblorosas
para llegar hasta tus oidos, atravesando tus ojos,
mudas de sonido, cargadas de mi voz.

Pueda percibir tu perfume allá donde respire
y saborearte allá donde mi paladar se deleite

Pueda oir tu risa jovial allá donde no haya silencio
y sentirte allá donde mi piel quede desnuda.

Cada vez que cierro los ojos te veo
y despierto te sueño.


D.r.D

dimarts, 16 d’agost del 2011

Perdón

Permíteme que por unos instantes sea yo el que con ojos húmedos sea incapaz de hacerte dibujar una sonrisa.

Permíteme que me los seque escondiendo mi cara en tu piel y ahogando mis sollozos en tu pelo.

Permíteme que mis brazos te rodeen buscando consuelo en estas horas de extrema soledad.

Permíteme que sea tu regazo donde repose mi maltrecha mente y que tus caricias sean mi único sentir.

Permíteme amarte, compartir tus besos, tus caricias, tus risas, mi llanto, mi melancolía, mi manera especial de ver las cosas.

Permíteme pedirte perdón por permitirte hacerme daño.

Permíteme que vuelva a encerrar mi corazón.

D.r.D

diumenge, 14 d’agost del 2011

El túnel del Metro

Palabras pequeñas para un boca grande que sabe cuando callarse y no sabe cuando hablar.

Ábrase un camino de sonidos que la mente pueda transmitir para que se puedan entender sin necesidad de pronunciar ni un sonido.

Una mirada compartida suple esta necesidad imperiosa.

Espesa negrura es lo que se ve cuando se quiere mirar.

Emigran sonidos del pasado al presente y del futuro al pasado balanceándose con su propio compás.

D.r.D

dissabte, 23 de juliol del 2011

Permíteme que, mientras el sueño me alcanza y miro las estrellas a traves de la ventana, piense en ti y te añore un poquito. A cambio podrás cerrar los ojos y soñarme.

Despertó sobresaltado. La excitación del sueño era demasiado real. Demasiado impactante.

Allí estaba ella, con lágrimas en los ojos, un pañuelo de papel arrugado en mano, sola, sentada en una silla en mitad de ninguna parte. Sólo ella... y él. Se acercó cautelosamente, casi con miedo de no espantarla, tendió una mano con un pañuelo limpio ¿Señuelo? Ella lo tomó sin tan siquiera mirarle a la cara. Con un hilo de voz delicado suave y casi inexitente, ahogado entre sollozos moribundos le dio las gracias. Respondió él con voz suave, calma y melosa. Una voz a todas luces para atraer su atención. Nunca le había gustado ver mujeres llorar y mucho menos si eran conocidas, Le hacían sentirse impotente, débil, pequeño, deseperado. Él no le apartó la mirada en ningún momento, y tapoco le soltó el pañuelo que ella acababa de coger. Eso la obligó a ella a mirarle a la cara, mirarle a los ojos.
No había nada que destacar en esa cara. Ojos marrones, nariz media y labios estándar. Se podría destacar que por ser una cara sin rasgos dignos de mención, era una cara vulgar. Nada más allá de la realidad. Todo el conjunto llamaba la atención porque todo encajaba perfectamente con todo, no había nada fuera de lugar con la excepción de las lágrimas que caían por sus mejillas dejando profundos surcos de sal.
En ese momento fue cuando él se acercó para susurrarle al oído algo que no recordaría segundos más tarde. Ella se lo quedó mirando a los ojos fijamente. Él quedó maravillado por la leve humedad de sus labios y entonces ocurrió. Se inclinó levísimamente hacia ella y sus labios se encontraron. Rápidamente él se apartó con miedo de haber cometido una estupidez pero ella en el momento que notó que sus labios se habían separado fue a buscarlos de nuevo. Lo necesitaba.
Ante el segundo contacto él puso su corazón y alma en sus labios. Los labios de ella estaban fríos, inertes, faltos del calor que el contacto con otros labios proporciona. La humedad de las lágrimas y de las veces que había pasado la lengua por ellos no ayudaba en absoluto. Ella se separó y abrió los ojos. Él abrió sus ojos a la par y vio algo en los de ella que supo que no olvidaría jamás. El tercer contacto de los labios fue apasionado,ardiente, necesitado por ambos. Pero los labios de ella se negaban a abrirse y a entregar su precioso secreto. Él, por su parte, decidió pasar sus brazos alrededor de ella en un abrazo que parecía que la estaba engullendo. Sus labios se abrieron tímidamente y la punta de su lengua salió un poco avergonzada camino de acariciar los labios de ella. Primero el de abajo, pequeños toquecitos como quien llama a la puerta, después el de arriba, acariciandolo tratando de eliminar ese frío que los tenía atenazados. Ya cuando iniciaba el camino de regreso, derrotada e insatisfecha, apareció un frescor nuevo, una cavidad oscura se abría delante suyo y cual animal salvaje que ve una salida, rápida como una serpiente se abalanzó la lengua de ella sobre la de él. Danzaron juntos por una eternidad. Ya la sal había desparecido y el frío no era más que un mero recuerdo en el infinito, ya no había pañuelo, ni silla.

Sólo la necesidad.

Sólo estaba el beso.

El deleite.
El placer.

Y sus labios no se separaron y hoy aun siguen su particular batalla y enfrentamiento. Y él solo puede seguir recordándolo como una de las más bellas historias que es capaz de recordar.

D.r.D