The bard's song will remain
Myself, three personalities on my own
divendres, 15 d’abril del 2011
“…we are part of the story, part of the tale…”
Ensimismado en palabras que cobran diferentes vidas y a las que se le pueden atribuir diferentes significados, ve reflejadas las ansiedades y necesidades y logros y deseos de otras personas que ponen en su mente las imagenes de sus ideas y las pintan de diversidad y de anonimato. Así le atrapa el siguiente amanecer, con las manos en la paleta de letras, dando forma a un sueño nunca perseguido y nunca deseado. Quizá consiga hacer de ésto un proyecto con final y que no quede abandonado en los primeros estadíos de su nacimiento. Cierra todas las ventanas pero entreabre un pequeño portón para poder asomarse a un mundo bizarro de conocimiento supremo, donde brilla por su ausencia la fuerza de voluntad.
Y lo escupe con tesón sobre el virgen fondo de la ventana sin reflejo y sin transparencia, plasmando todos y cada uno de sus pensamientos. Hipocrita cínico está hecho pues no plasma ni la mitad del conocimiento que tiene ni tampoco la mitad de lo que quisiera dar a conocer. Llegará el día que lo haga, o eso espera, pero mientras tanto se conforma con escribir un primer capítulo introductorio, unas páginas para situarse él mismo en este nuevo mundo y situar a todo aquel a quien pueda dirigirse. No hay prisa, así que con suavidad teclea palabra a palabra, frase a frase, toda la serie de pensamientos que no escapan al tiempo y quedan como reminiscente de su pensamiento cuerdo.
Ah! Que iluso! Como si el hecho de aplicar suavidad al tecleo hiciese que las penas fuesen más dulces o incluso llegasen a ser agradables.
La Luz empieza a molestarle, los sonidos que trae la mañana también, los bostezos causados por la falta de sueño y las dosis de drogas ingeridas premeditadamente empiezan a ser más frecuentes y seguidos incitándole a abandonar o, cuando menos, posponer la tarea que trae entre manos hasta que de nuevo la escasez de luz y de ruidos molestos y cansinos le faciliten la labor de poder distraerse haciendo una de las pocas cosas que le gustan.
dilluns, 4 d’abril del 2011
La Mañana
La Mañana
Abril, inicio de privamera. La claridad gris de un cielo nublado le hizo darse cuenta de la hora tardía que era. Se había sumergido otra vez en esos mundos imaginarios que le distanciaban de esta realidad que nos envuelve. Ojos rojos y mirada cansada, cuerpo pesado y dolor de espalda, se arrastra como puede hasta llegar al cuarto de baño donde prepara para cortarse el pelo y adecentarse la barba. Se podría afirmar que no tiene un estilo característico ni una imagen propia, unas veces de una manera y otras de una totalmente diferente. Reflejo claro del rumbo que no tiene en su vida. Le espera su médico de cabecera para una visita rutinaria y ahí está, escuchando música mientras se acicala lo mínimo indispensable para no llamar la atención más de lo que habitualmente ya hace.
Tras un último vistazo a las últimas noticias coje su chaqueta, saca una grajea de goma de mascar y emprende la ruta corta y triste hasta el centro de atención médica. Allí, tras esperar unos minutos le atiende su médico. “pase al consultorio 5, sientese en la camilla y relajese que en breve iré a tomarle la tensión”. Suerte que llevaba su libro para entretenerse y olvidar el motivo de la consulta y el nerviosismo que despierta en él.
"Francia, 1815, Napoleón regresa de su destierro en la Isla de Elba y a su paso va reuniendo cada vez más y más soldados y gentes que simpatizan con él..." Lo que tiene darse cuenta que más vale malo conocido que bueno por conocer.
Por fin el médico aparece de nuevo, le hace el chequeo y le da día y hora para la visita con la infermera. Hay que esperar una semana y un día más.
El paseo de regreso se antoja corto y sin embargo se hace eterno. Cada paso es un alfiler que, con suma delicadeza, perfora todos los puntos de dolor que pueda tener alguien en la espalda y la meta no proporciona alivio alguno pero hay que llegar. Espera el cocktel de Iboprufeno con Paracetamol bañado por una chispeante gaseosa para disimular los gustos de tan amargos sabores.
Se sienta delante de su ventana al mundo y lee los titulares de las últimas noticias... ¿o deberíamos decir de las catástrofes? Nada positivo saca de los titulares por lo que no se lee ninguna de las noticias, Mal de muchos, remedio de tontos. Decide acostarse a ver si le pasa el dolor ahora ya mitigado despues de ingerir su ración de drogas correspondientes y pide que le despierten a la hora de comer.
Come y vuelve a asomarse a esa ventana opaca de conectividad distante y diáfana, se pierde en miradas vacías y en silencios mudos. Por mucho que lea no aprende y por mucho que aprende apenas si se sacia. Las horas transcurren con una velocidad pasmosa haciendo que llegue el anochecer sin ser anunciado y con él la cena y la diversión de más horas con la mente centrada en el exterior de esa ventana. Su único consuelo real es poder escuchar música constantemente, alejar el silencio con vibrantes sinfonías de diferentes estilos y tendencias.
D.r.D
Abril, inicio de privamera. La claridad gris de un cielo nublado le hizo darse cuenta de la hora tardía que era. Se había sumergido otra vez en esos mundos imaginarios que le distanciaban de esta realidad que nos envuelve. Ojos rojos y mirada cansada, cuerpo pesado y dolor de espalda, se arrastra como puede hasta llegar al cuarto de baño donde prepara para cortarse el pelo y adecentarse la barba. Se podría afirmar que no tiene un estilo característico ni una imagen propia, unas veces de una manera y otras de una totalmente diferente. Reflejo claro del rumbo que no tiene en su vida. Le espera su médico de cabecera para una visita rutinaria y ahí está, escuchando música mientras se acicala lo mínimo indispensable para no llamar la atención más de lo que habitualmente ya hace.
Tras un último vistazo a las últimas noticias coje su chaqueta, saca una grajea de goma de mascar y emprende la ruta corta y triste hasta el centro de atención médica. Allí, tras esperar unos minutos le atiende su médico. “pase al consultorio 5, sientese en la camilla y relajese que en breve iré a tomarle la tensión”. Suerte que llevaba su libro para entretenerse y olvidar el motivo de la consulta y el nerviosismo que despierta en él.
"Francia, 1815, Napoleón regresa de su destierro en la Isla de Elba y a su paso va reuniendo cada vez más y más soldados y gentes que simpatizan con él..." Lo que tiene darse cuenta que más vale malo conocido que bueno por conocer.
Por fin el médico aparece de nuevo, le hace el chequeo y le da día y hora para la visita con la infermera. Hay que esperar una semana y un día más.
El paseo de regreso se antoja corto y sin embargo se hace eterno. Cada paso es un alfiler que, con suma delicadeza, perfora todos los puntos de dolor que pueda tener alguien en la espalda y la meta no proporciona alivio alguno pero hay que llegar. Espera el cocktel de Iboprufeno con Paracetamol bañado por una chispeante gaseosa para disimular los gustos de tan amargos sabores.
Se sienta delante de su ventana al mundo y lee los titulares de las últimas noticias... ¿o deberíamos decir de las catástrofes? Nada positivo saca de los titulares por lo que no se lee ninguna de las noticias, Mal de muchos, remedio de tontos. Decide acostarse a ver si le pasa el dolor ahora ya mitigado despues de ingerir su ración de drogas correspondientes y pide que le despierten a la hora de comer.
Come y vuelve a asomarse a esa ventana opaca de conectividad distante y diáfana, se pierde en miradas vacías y en silencios mudos. Por mucho que lea no aprende y por mucho que aprende apenas si se sacia. Las horas transcurren con una velocidad pasmosa haciendo que llegue el anochecer sin ser anunciado y con él la cena y la diversión de más horas con la mente centrada en el exterior de esa ventana. Su único consuelo real es poder escuchar música constantemente, alejar el silencio con vibrantes sinfonías de diferentes estilos y tendencias.
D.r.D
divendres, 11 de març del 2011
Trazos redundantes
Noche, que raro. Quien iba a decir que escribo mientras el cielo esta negro, hay poca luz y el silencio es casi absoluto.
Música, que raro. Quien iba a decir que escribo mientras escucho canciones diversas de diversos estilos e interpretes.
Levanto la vista a la oscuridad y dejo que me invadan esos tonos y notas y melodías y armonías y disonancías.
Vuelan raudos pensamientos, ágiles, escurridizos, escapistas; imposible plasmarlos con mi lento teclear.
Mucho, demasiado recorre el camino de las neuronas, seguramente de nuevo la mañana me encuentre despierto y me invite para ir a dormir.
Mañana Sopa, con que acompañamos la sopa... es una duda.
Hoy he estado en un prado, acompañado por mi querida plateada, por sus lágrimas, por sus gritos, tambien me ha acompañadomi fiel compañera inseparable por mas reodeado que esté. Cuanta fidelidad, cuanta devoción.
Curioso no poder concretar lo que se quiere escribir... Dan miedo las palabras que borro entre que bajo la vista del teclado y vualvo a subirla para ver que aparece en la pantalla.
Aquí lo dejaré por hoy.
D.r.D
Música, que raro. Quien iba a decir que escribo mientras escucho canciones diversas de diversos estilos e interpretes.
Levanto la vista a la oscuridad y dejo que me invadan esos tonos y notas y melodías y armonías y disonancías.
Vuelan raudos pensamientos, ágiles, escurridizos, escapistas; imposible plasmarlos con mi lento teclear.
Mucho, demasiado recorre el camino de las neuronas, seguramente de nuevo la mañana me encuentre despierto y me invite para ir a dormir.
Mañana Sopa, con que acompañamos la sopa... es una duda.
Hoy he estado en un prado, acompañado por mi querida plateada, por sus lágrimas, por sus gritos, tambien me ha acompañadomi fiel compañera inseparable por mas reodeado que esté. Cuanta fidelidad, cuanta devoción.
Curioso no poder concretar lo que se quiere escribir... Dan miedo las palabras que borro entre que bajo la vista del teclado y vualvo a subirla para ver que aparece en la pantalla.
Aquí lo dejaré por hoy.
D.r.D
divendres, 14 de gener del 2011
One More Day to Fall Sleep
Blanca. Así se presentó ante mis ojos entrecerrados.
Inmensa. Ocupaba absolutamente todo mi campo de visión, mi reducido campo de visión aún borroso tras este medio despertar y este abrir de ojos incrédulo.
Alargué la mano temblorosa. ¿Qué podría ser eso que estaba a mi lado en la cama? El movimiento fue lento, pausado, calmoso, incluso se podría decir que tranquilo, pero mis nervios empezaban a parecer flores en primavera.
Una lluvia de nuevos colores a cada cual mas brillante y más llamativo que el anterior me recorrían todo el cuerpo por debajo de la piel. El trayecto se hizo eterno y una eternidad tarde en darme cuenta que simplemente mi mano no se movía, había llegado a esa blancura.
Mis ojos empezaban a enfocar pero algo hizo que los cerrase. Esa sensación melosa que acariciaba las yemas de mis dedos. Esa deliciosa tersura y suavidad y calidez. Mi menté voló un poco más allá de donde estaba, aquí tirado en la cama. Apareció en un nuevo mundo donde todo eran juegos de sombras y más sombras. Luces de velas y olores de aceites aromáticos e inciensos. Susurros. Roces de ropas. Escalofríos.
Mi mano.
Suavemente recorría de arriba a abajo esa deliciosa superficie lisa y tibia. Subía y descendía por suaves recortes en el horizonte. Sólo había Blanco y Negro.
Algo se removió muy dentro de mi conciencia, una sensación de agitación hizo temblar todo mi ser. Un terremoto. El horizonte se plegó sobre si mismo dando paso a una nueva formación.
La curiosidad llevó de nuevo mi mano a ese foco de luz en medio de la oscuridad. Otra vez encontré la tersura, calidez y suavidad antes mencionadas. Otra vez sombras sobre sombras. Susurros y roce de ropas. Calor y cansancio.
Fue en ese momento que caí dormido y empecé a soñar que escribía.
D.r.D
Inmensa. Ocupaba absolutamente todo mi campo de visión, mi reducido campo de visión aún borroso tras este medio despertar y este abrir de ojos incrédulo.
Alargué la mano temblorosa. ¿Qué podría ser eso que estaba a mi lado en la cama? El movimiento fue lento, pausado, calmoso, incluso se podría decir que tranquilo, pero mis nervios empezaban a parecer flores en primavera.
Una lluvia de nuevos colores a cada cual mas brillante y más llamativo que el anterior me recorrían todo el cuerpo por debajo de la piel. El trayecto se hizo eterno y una eternidad tarde en darme cuenta que simplemente mi mano no se movía, había llegado a esa blancura.
Mis ojos empezaban a enfocar pero algo hizo que los cerrase. Esa sensación melosa que acariciaba las yemas de mis dedos. Esa deliciosa tersura y suavidad y calidez. Mi menté voló un poco más allá de donde estaba, aquí tirado en la cama. Apareció en un nuevo mundo donde todo eran juegos de sombras y más sombras. Luces de velas y olores de aceites aromáticos e inciensos. Susurros. Roces de ropas. Escalofríos.
Mi mano.
Suavemente recorría de arriba a abajo esa deliciosa superficie lisa y tibia. Subía y descendía por suaves recortes en el horizonte. Sólo había Blanco y Negro.
Algo se removió muy dentro de mi conciencia, una sensación de agitación hizo temblar todo mi ser. Un terremoto. El horizonte se plegó sobre si mismo dando paso a una nueva formación.
La curiosidad llevó de nuevo mi mano a ese foco de luz en medio de la oscuridad. Otra vez encontré la tersura, calidez y suavidad antes mencionadas. Otra vez sombras sobre sombras. Susurros y roce de ropas. Calor y cansancio.
Fue en ese momento que caí dormido y empecé a soñar que escribía.
D.r.D
dissabte, 1 de gener del 2011
Pueda el tiempo correr largas distancias
The lonliness of the long distance runner suena ininterrumpidamente en los auriculares casi adheridos a mis oidos. La noche va y viene con su crepitar de estrellas en el cielo acompañándome como fiel, aliada y añorada amiga.
He vuelto a leer compulsivamente. Sí, com-pul-si-va-mente. Dune en 2 días Silmarillion en 1... quizá retome dentro de poco mi pequeña perversión por la fotografía, pero la camara nunca consiguió captar lo que yo quería inmortalizar. Quizá me rendí demasiado pronto. O quizá simplemente lo dejé de lado porque vi que era un aparato no adecuado a mis manos...
Aquí estoy escribiendo esto 1 año y 2 meses despues de declararlo defenestrado. ¿Tenía seguro a todo riesgo? Yo no lo pagaba, miento yo lo pagaba con cada pensamiento puesto en cuarentena... ains a quien quiero engañar. El mundo es una carrera de muy larga distancia. ¿Puede el tiempo llegar hasta allí?
He escrito y vuelvo a escribir. Las sombras vuelven a poblar los rincones saturados de luz de mi mente y me permiten ver aquello que me estaba velado anteriormente. Mucho tiempo ha pasado. Sigo buscando mi musa.
Esta entrada se la quiero dedicar a la que en su día fue mi Angel de ojos Verdes. No lo leerá estoy convencido, no perdería el tiempo en alguien como yo. Seguramente a medida que vaya escribiendo iran apareciendo títulos o frases de canciones quizá con relevancia quizá únicamente porque me apetece ponerlas. Sed indulgentes con mi escritura. Si os cansa, dejad de leer, más no puedo pedir.
"Lines on your face don't bother me, i can't help my self i've got to see you again"
Todo empezó como empieza todo lo interesante, por accidente. Líneas de texto en un canal del irc, horas y horas de conversaciones. De ahí salto al msn, más privado más personal. ciertamente llegué a un conocimiento profundo. Quedada en Madrid. Una despedida en la estacion de tren. Una media sonrisa al volverte para ver si aun estaba viendo como te alejabas y lo supe. Te Alejabas. Adiós. Tube que pasar página.
"and i dream a place where i can see your face". "sabes que soñaré, sino estás que me despierto contigo, sabes que quiero más no se vivir sólo con cnco sentido"
Quedas resumida mi Angel de ojos verdes. E inmortalizada. Y por siempre jamás en un rinconcito de mi mente.
Has sido una de las pocas personas que han hecho que mi conciencia adquiera dimensiones nuevas dentro de un sueño.
Me gustaría volverte a soñar
He vuelto a leer compulsivamente. Sí, com-pul-si-va-mente. Dune en 2 días Silmarillion en 1... quizá retome dentro de poco mi pequeña perversión por la fotografía, pero la camara nunca consiguió captar lo que yo quería inmortalizar. Quizá me rendí demasiado pronto. O quizá simplemente lo dejé de lado porque vi que era un aparato no adecuado a mis manos...
Aquí estoy escribiendo esto 1 año y 2 meses despues de declararlo defenestrado. ¿Tenía seguro a todo riesgo? Yo no lo pagaba, miento yo lo pagaba con cada pensamiento puesto en cuarentena... ains a quien quiero engañar. El mundo es una carrera de muy larga distancia. ¿Puede el tiempo llegar hasta allí?
He escrito y vuelvo a escribir. Las sombras vuelven a poblar los rincones saturados de luz de mi mente y me permiten ver aquello que me estaba velado anteriormente. Mucho tiempo ha pasado. Sigo buscando mi musa.
Esta entrada se la quiero dedicar a la que en su día fue mi Angel de ojos Verdes. No lo leerá estoy convencido, no perdería el tiempo en alguien como yo. Seguramente a medida que vaya escribiendo iran apareciendo títulos o frases de canciones quizá con relevancia quizá únicamente porque me apetece ponerlas. Sed indulgentes con mi escritura. Si os cansa, dejad de leer, más no puedo pedir.
"Lines on your face don't bother me, i can't help my self i've got to see you again"
Todo empezó como empieza todo lo interesante, por accidente. Líneas de texto en un canal del irc, horas y horas de conversaciones. De ahí salto al msn, más privado más personal. ciertamente llegué a un conocimiento profundo. Quedada en Madrid. Una despedida en la estacion de tren. Una media sonrisa al volverte para ver si aun estaba viendo como te alejabas y lo supe. Te Alejabas. Adiós. Tube que pasar página.
"and i dream a place where i can see your face". "sabes que soñaré, sino estás que me despierto contigo, sabes que quiero más no se vivir sólo con cnco sentido"
Quedas resumida mi Angel de ojos verdes. E inmortalizada. Y por siempre jamás en un rinconcito de mi mente.
Has sido una de las pocas personas que han hecho que mi conciencia adquiera dimensiones nuevas dentro de un sueño.
Me gustaría volverte a soñar
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